Gestación y Partos

Testimonio de un Parto asistido con Sellos Vibracionales
Teo
Después de haber dado a luz a mi hija Stella en2012, con una cesárea, era la hora de la llegada de Teo.
Habíamos rezado mucho tener la oportunidad  de un buen parto.
Como mujer anhelaba conocerme en mi potencial y el de mi cuerpo,  y así vivir todo el poder transformador del momento de parir.

Sentía que en este tiempo de retorno del poder de lo femenino era tiempo de trascender limitaciones y patrones de la cadena familiar, y rezar por las que me antecedieron en mi linaje y para liberar a las que vienen en la continuidad.Llegaron los días de la cuenta y había  en mi Ser una gran acumulación de determinación por lograr un parto natural, pese a los temores normales.
Doy Gracias a toda la ayuda del Universo para que esto fuera posible, a la Voluntad de Dios y los seres que custodian la salida y entrada de las vidas en al Tierra.y agradezco haber podido tomar enseñanza de mi cuerpo de mujer, y trabajar   mi humildad,  voluntad y sinceridad por sostener los 9 meses, los 260,  las 40….las cuentas de la Creación de la Vida humana en la Tierra, en un encuentro conmigo misma, el Universo y la Vida creciendo en mi vientre para expandirse.Desde aquí agradezco todo el  apoyo e implicación activa del padre de mis hijos, las ayudas del personal sanitario que me ha atendido, los guías del invisible, los entendimientos del Camino de mis Abuelos Medicina, especialmente del sagrado altar del Temazkal,   y todas  las herramientas de Luz que se  nos han ido otorgado.
Ya la concepción de nuestro hijo fue rezada en la casa de las ancianas piedras en el trabajo de purificación, regeneración y servicio a la Luz que venimos realizando con las Ceremonias.
Cuando nos enteramos de la presencia del bebé inmediatamente pensé:
“Esta vez lo quiero vivir diferente, quiero que sea una experiencia que en la que yo pueda tener el poder de decisión y de autonomía sobre mi cuerpo y sobre el acto de parir”
Soñé para ese momento, estar en distintos lugares y países en un ambiente de esta o aquella manera, con parteras indígenas, o pasar mi tiempo de dilatación en el Temazkal y rodeada de mujeres haciendo prodigios del arte ritual…y sálvia y copal…y la familia espiritual, incluso me acerqué a  colectivos de parto consciente a conocer y buscar alternativas y apoyos.
Los 9 meses han transcurrido con mi hija Stel-la y mi compañero Xavi, llevando nuestra vida convencional y dejando que todo ocurra en la simplicidad, aplicando los Sellos Vibracionales de Regeneración para el tiempo de gestación y alumbramiento.
Las cuentas se dieron y el día  llegó, me encontraba en  casa  lunes por la tarde, y comenzó el viaje,  con la fuerte sensación de las contracciones.
Lo único que me aliviaba era pronunciar las Afirmaciones que Raziel me entregó la semana anterior, y los Sellos.
Traté  aguantar el mayor tiempo posible en mi hogar,  y no salir precipitada al hospital, ingresando en el  hospital al amanecer del martes.
Estuve en sala de dilatación unas horas  con los dolores naturales de la situación.
Con mis antecedentes del anterior parto con cesárea muy reciente hace más de un año, no era posible para los médicos realizar ninguna   ninguna estimulación  con oxitocina, pasaron horas en 4cm.
Xavi había traído las carpetas de trabajo y los sellos y decidió aplicármelos ahí en el paritorio…

Nos  sorprendió  la actitud interesada y abierta de la matrona que vio el libro de Sellos Vibracionales de Regeneración, y al descubrir en la portada que éramos nosotros los autores y dar una buena hojeada, sorprendentemente la matrona nos alentó  a continuar con la aplicación de sellos en el paritorio, diciendo:

“vamos!  energía con los sellos, que se venga ese bebé ”

Sin su determinación por concluir un parto vaginal, no me habría costado atravesar ciertas fases del proceso.

El Doctor ginecólogo que me asistía, resultó ser un gran   amante del misterio y nos felicito por la obra, a la que llamó “Simbolismo mágico con base antropológica y sentido medicinal”,  obsequiamos un ejemplar al equipo,

Comenzó a activarse mi instinto animal, mis ganas de parir, mi fuerza de hembra, estimulada por el efecto de los Sellos y el aliento de mi compañero.

Las matronas se fueron, lo único que me aliviaba era mi conexión con la fuerza que me daba el dolor conectada con mi respiración la usaba para pujar, era lo único que me aliviaba en esos instantes.

Pasaron 3 horas en las que se aceleró la evolución del parto, (que había permanecido en 4 cm de dilatación por unas 3 horas), comencé a evolucionar con gran rapidez, pasando   de 6 a 8, 9 y finalmente llegaron los médicos a chequear la evolución y ya estaba la cabeza de Teo a la vista, que llegó grandote con un peso de 4,100 gramos.

El período de Bienvenida, llamado “expulsivo”, fue lo más placentero y reconfortante en la relación con lo que es el dolor, trascendiendo a convertirse en una  fuerza que impulsa instintivamente iluminando todo y llenándote de Luz todo el cuerpo, mente y resplandeciendo el Espíritu.
El Universo se abre en cada contracción, en cada intento de salida a la Luz del nuevo Ser, que finalmente con tu confianza atraviesa a respirar aire.

Yo era  el Arbol de la Vida que a través de su cabeza  recibe la Luz del Universo para anclar en la Tierra, y por mis raíces la  era la Fuerza de mi Madre Tierra.

Y esta fuerza está sustentada en el “dolor”, que junto al instinto y la entrega dieron a luz a mi hijo.
Así como es la ofrenda en nuestra Danza del Sol, aunque en un voltaje luminoso de intensidad inconmensurable.

Doy Gracias de vivir tan maravilloso, mágico y transformador momento como Mujer.

Felizmente un parto sano y una familia que reafirma que, el Espíritu está en todo y en todos, que cada lugar es sagrado en la medida que tú lo creas y admitas esa realidad¡¡¡
Bienvenido Teo!